Filtro de carbón activo para vehículos Citroën C4 y Peugeot 307.
Filtro de carbón activo diseñado para mejorar la calidad del aire en el habitáculo y reducir olores, gases y partículas procedentes del exterior. Pieza orientada a profesionales del taller y a particulares que realizan mantenimiento por su cuenta. Compatible con modelos Citroën C4 y Peugeot 307, habitual búsqueda bajo el código 1502F9. Sustituir este filtro mejora la eficiencia del sistema de climatización y el confort a bordo, evitando malos olores y reduciendo alérgenos.
Información Técnica
- Fabricante: Stellantis / Citroën / Peugeot
- Modelos: Citroën C4; Peugeot 307
- Códigos de Producto: 1502F9; NFP
- Otros Números: Sin otros números identificativos disponibles
Características y Función
El filtro de carbón activo combina una capa filtrante para partículas (polen, polvo, suciedad) con una capa de carbón activado que adsorbe olores, gases y compuestos orgánicos volátiles (COV). Su función principal es proteger a los ocupantes frente a partículas y malos olores, y preservar la limpieza del circuito de ventilación y evaporador del aire acondicionado.
Recomendaciones de Montaje
Instalación habitual para Citroën C4 y Peugeot 307: acceder al alojamiento del filtro del habitáculo (normalmente detrás de la guantera o en la zona del filtro del habitáculo bajo el capó según la variante), retirar la tapa del soporte, extraer el filtro usado y comprobar el estado del alojamiento; limpiar residuos y hojas; colocar el filtro nuevo respetando la orientación del flujo de aire (flecha indicadora); cerrar el alojamiento y montar la guantera o tapas retiradas. Utilizar guantes y evitar que entre suciedad en el conducto. Comprobar el ajuste y que las juntas queden selladas para evitar fugas de aire sin filtrar.
Intervalo de Sustitución y Signos de Fallo
Recomendación general: inspeccionar cada 15.000 km o una vez al año y sustituir entre 15.000–30.000 km según condiciones de uso. En entornos urbanos con alta contaminación o en zonas polvorientas puede ser necesario reemplazarlo con mayor frecuencia. Síntomas de filtro deteriorado: reducción del caudal de aire en el habitáculo, malos olores persistentes, empañamiento de cristales más frecuente y presencia de polvo o polen dentro del vehículo.
Motivo Más Común De Fallo
El fallo más habitual es la obstrucción por acumulación de polvo, polen y partículas; con el tiempo la capa de carbón activo también se satura y pierde capacidad de adsorción de olores y gases. La humedad puede favorecer la aparición de olores a moho y la degradación del medio filtrante. Una instalación incorrecta o daños en las juntas del alojamiento pueden provocar derivaciones de aire sin filtrar y reducir la eficacia del conjunto.



