Tercera luz de freno trasera para vehículos Citroën C4 Picasso y Grand Picasso primera serie. Probada y está completamente funcional.
Esta tercera luz de freno (luz de freno central) es una pieza de recambio ideal tanto para talleres profesionales como para aficionados que realizan la reparación por su cuenta. Compatible con los modelos Citroën C4 Picasso y Grand C4 Picasso de la primera generación, aporta visibilidad adicional en la parte trasera del vehículo y cumple la función de señalización de frenado para mejorar la seguridad vial. Se busca frecuentemente por los números de referencia incluidos más abajo, lo que facilita su localización en catálogos y buscadores.
Información técnica
- Fabricante: Stellantis / Citroën
- Modelo: Citroën C4 Picasso, Grand C4 Picasso (Primera Generación)
- Códigos de producto: 9654435580, 968834980
- Otros números: 6351Z7, 6351HT
Montaje y recomendaciones
- Antes de comenzar, retire la batería para evitar cortocircuitos y siga siempre las indicaciones del fabricante del vehículo.
- Acceso: La unidad se instala en el portón trasero (tercera luz de freno). Normalmente es necesario retirar el embellecedor interior del portón para acceder a los tornillos o clips que sujetan la luz.
- Desmontaje: Afloje los tornillos o desenganche los clips, desconecte el conector eléctrico con cuidado y retire la luz antigua.
- Montaje: Coloque la nueva unidad, conecte el conector asegurándose de que los contactos estén limpios y secos, fije los tornillos o clips y vuelva a montar el embellecedor interior.
- Comprobación: Conecte la batería y pruebe el funcionamiento del tercer stop y el conjunto de luces traseras antes de cerrar definitivamente el portón.
- Herramientas recomendadas: destornilladores de estrella/planos, palanca de plástico para molduras, guantes y limpieza de contactos eléctricos.
Por qué falla con más frecuencia
- Entrada de agua o humedad: Filtraciones en el portón que provocan corrosión en los contactos o daños en el elemento luminoso.
- Golpes o impactos: Daños por colisiones leves que deforman la carcasa o rompen el alojamiento.
- Corrosión de conectores: Conexiones oxidadas que generan intermitencias o pérdida de contacto.
- Desgaste eléctrico: En el caso de módulos con bombillas o LEDs, el envejecimiento puede reducir su intensidad o provocar fallos.
- Instalación incorrecta: Sujetado insuficiente o tensión en el cableado que con el tiempo provoca fallos.
Consejos adicionales
Revise el estado de las gomas y sellos del portón al reemplazar la luz para evitar futuras filtraciones. Limpie los contactos eléctricos y aplique un protector dieléctrico si es necesario. Después de la instalación, compruebe el alineado de la luz y su fijación para evitar vibraciones.



